La Historia

Los Orígenes del Teatro Principal de Maó

Los testimonios documentales demuestran que, durante el siglo XVIII, los espectáculos de ópera y de teatro ya se representaban con cierta frecuencia en la ciudad de Maó. Sin embargo no dejan de ser pinceladas inconexas, que hasta la fecha, no han permitido reconstruir una historia del teatro de Maó durante este periodo. 

En el Museo de las Artes Decorativas de París se conservan unas pinturas anónimas que representan un "Teatro de la Comedia de Maó" durante la época de la ocupación francesa de la isla (1798-1802). Se trata de dos cuadros que muestran la sala de espectáculos desde dos puntos de vista diferentes. En el primero, se observa la representación de la comedia Le malade imaginaire, de Molière; en el segundo, en la sala, un numeroso público acomodado disfruta de la obra.

Otros documentos completan las referencias de este periodo todavía poco conocido, así como también programas conservados de la época que informan de piezas teatrales representadas en el “Théâtre de la Comédie à Mahon”.

Aunque no se ha podido localizar físicamente este edificio originario, un antiguo plano inglés lo sitúa aproximadamente en la calle de Sant Bartomeu, conocido popularmente como "calle de la Comedia", a poca distancia del actual Teatro, cuyas referencias documentales sitúan desde el siglo XIX sobre un antiguo baluarte de las murallas medievales.

Los inicios del edificio actual

En el año 1829, el espectáculo operístico había arraigado con fuerza entre la sociedad mahonesa, y el teatro construido diez años atrás resultaba ya insuficiente para representar adecuadamente las nuevas obras líricas que llegaban de Italia.  

El empresario de ópera Giovanni Palagi, establecido en Maó desde hacía unos años, fue el autor del proyecto y el impulsor de la empresa que llevaría a cabo la construcción de un teatro al estilo de los italianos, ubicado en el lugar del anterior.

El nuevo edificio se inaugura el 15 de diciembre de 1829 y tiene una capacidad para casi mil espectadores. La sala presenta forma de herradura y el patio, con un palmo de inclinación, va rodeado de dieciséis arcos que sustentan tres pisos de palcos, más el gallinero.  

Los maestros Alfons Hernández y Josep y Pere Pons realizan la obra, dirigida por Palagi, mientras que la decoración escénica va a cargo del artista ciudadelano Andrés Galbis.

Durante todo el siglo XIX, se fueron introduciendo mejoras en el Teatro. En 1845 se amplía con la adquisición de algunos inmuebles colindantes; en el año 1859 se reforma interiormente y se construye la fachada neoclásica, y en 1894 se dota de alumbrado eléctrico. 

El siglo XX del Principal

A principios del siglo XX se adecúan sus instalaciones a las nuevas normas de seguridad y, tras la Guerra Civil, se procede a una gran restauración para arreglar los desperfectos ocasionados por una bomba, caída a la altura del escenario. Poco después, en la misma década de los cuarenta, se adquirieron diferentes inmuebles de la calle Costa de Deià para ampliar las zonas de servicios complementarios y mejorar, así, los sistemas de seguridad. 

El patrimoni artístic del Principal de Maó

Els dos telons de boca

Al llarg de la seva història, el Teatre Principal de Maó, ha tingut tres telons de boca. Quan es va inaugurar l’edifici actual – 1829 – l’artista ciutadellenc Andreu Galbis, va realitzar un telo amb una representació d’Aurora, del qual només en queden testimonis documentals.

Actualment, se’n conserven dos més, un fet totalment insòlit. El conegut com “el de le cortines vermelles”, d’autoria anònima i datat en els primers anys d’existència del coliseu; i el segon conservat, conegut com “el de les cortines verdes”, que va ser encarregat al pintor i escenògraf menorquí Francesc Pons i Alzina, en motiu de la visita de la reina Isabel II a Menorca l’any 1860.

 El primer d’ells representa un grup de tres figures femenines que encarnen la comèdia, la tragèdia i la dansa, emmarcades entre corinatges vermells. En el segon es representa l’Espanya coronada de llorer, en mig de columnes que formen les seves armes i emmarcades, en contraposició amb l’anterior telo, per cortinatges verds. Ambdues peces, d’alt valor patrimonial i artístic, van ser restaurades pel professor Miquel Massip, per la inauguració de les obres de rehabilitació de l’any 2001.

El “Bambalinó”

Aquesta darrera peça és habitual en els teatres per reduir l’espai d’embocadura de l’escenari. El bambalinó del Principal està decorat amb l’escut d’armes de la ciutat de Maó – recentment restaurat – i uns medallons pintats amb bustos idealitzats de personatges relacionats amb la música i el teatre. L’autoria de les pintures està atribuïda a l’escenògraf italià Gaetano Labó, que va passar la temporada de 1854-1855 a Maó.  

Talia

En motiu de les obres de rehabilitació del Teatre Principal es va instal·lar una escultura, realitzada pel reconegut artista Maties Quetglas, a l’exterior de l’edifici, que funcionés com a reclam – ja que el coliseu queda un poc amagat entre la trama urbana de la ciutat – i fos, al mateix temps, una extensió de les arts escèniques més enllà del propi Teatre. La musa Talia , representació de la comèdia des de l’antiguitat, va ser la figura elegida. Va ser realitzada en bronze, de tres metres d’alçada i de línies clàssiques. La figura femenina, ja totalment unida a la imatge del Principal, es va emplaçar sobre un pedestal davant l’edifici, en el punt just on finalitza la façana antiga i comença la prolongació de nova creació.